Vincenzo Nibali da la campanada y conquista la Milán Sanremo

Foto LaPresse/Fabio Ferrari
17/03/2018 Milano (Italia)
Sport Ciclismo
Milano-Sanremo 2018 - edizione 109 - da Milano a Sanremo (294 km)
Nella foto: -Photo LaPresse/Fabio Ferrari
March 17, 2018 Milano (Italy)
Sport Cycling
Tirreno-Adriatico 2018 - edition 109 - Milano to Sanremo (182 miles)
In the pic: -Foto: La Presse
  • Completaron el pódium Caleb Ewan (Mitchelton Scott) y Arnaud Demare (FDJ).
  • El primer español fue Luis León Sánchez (Astana) acabo en la posición 28.

El italiano Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida) dio la sorpresa en la Milán Sanremo, tras saltar en la última subida del Poggio de San Remo, mantener la diferencia de diez segundos respecto al grupo hasta el último kilómetro y adjudicarse la carrera entrando en línea de meta con el mismo tiempo que el grupo de los favoritos.

El corredor siciliano llegó a la línea de meta por delante del australiano Caleb Ewan (Mitchelton-Scott) y del francés Arnaud Demare (FDJ), con un tiempo de 7 horas, 18 minutos y 43 segundos. Nibali logra que un corredor de la general se haga con la victoria en una carrera predominada por los esprinters y rompe la racha de 12 años sin que un italiano ganase la clásica de primavera (Filippo Pozzato logró la victoria en 2006).

SALTO EN EL POGGIO

Tras llegar tercero en la edición de 2012, cuando triunfó el australiano Simon Gerrans, Nibali se coronó con una gran prestación en una Milán-Sanremo en la que el triple campeón mundial, el eslovaco Peter Sagan, tuvo que conformarse con la sexta posición.

La prueba de este año estuvo condicionada por la lluvia y la temperatura fría, de unos 10 grados. Los corredores pedalearon durante más de seis horas en condiciones muy complicadas, hasta llegar a la Riviera Ligure, donde había sol y cielo despejado.

No faltó la habitual escapada al comienzo de la prueba, con unos nueve corredores que llegaron a tener 6 minutos y 30 segundos de ventaja sobre el grupo; una ventaja que perdieron poco a poco hasta terminarla al comienzo de los «capos», a unos 60 kilómetros de la línea de meta.

El grupo llegó compacto al capo Mele, Cervo, Berta, y tampoco la intensa subida al Cipressa, una rampa con una pendiente media del 4,1 por ciento, fue suficiente para que algún corredor tomara una ventaja significativa sobre los demás.

El gran «tráfico» que había en el grupo provocó además una serie de caídas, la más peligrosa de las cuales la sufrió el británico Mark Cavendish (Dimension-Data), que tuvo un violento choque con un cartel de la carretera.

La prueba se decidió en la última subida, la del Poggio, con un desnivel medio del 3,7 por ciento, donde Nibali asestó el ataque decisivo: tomó una ventaja de 12 segundos sobre el grupo y la defendió hasta el final. Ewan y Demare se le acercaron en los últimos metros, pero el corredor siciliano logró, aunque sólo por unos metros, mantener la cabeza de carrera y cruzó la línea de meta con los brazos al cielo.

SAGAN DESAPARECIDO

No fue un gran día para Sagan, que acabó sexto, ni para el polaco Michal Kwiatkowski (Sky), recién ganador de la Tirreno-Adriático que buscaba repetir este año el triunfo conquistado en la anterior edición de la Milán-San Remo. Nibali devolvió a Italia un triunfo en la «Classicissima» que le faltaba desde 2006, cuando ganó Filippo Pozzato.

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