Enrique Sanz: “He llegado a la madurez ciclista y estos triunfos aportarán más solidez”

  • "Hacer un poco de apoyo a los jóvenes es algo que me llena y en el equipo me lo valoran".
  • Su programa: dos clásicas en Francia, Itzulia, Turquía, Castilla y León, Madrid, Aragón y Luxemburgo.
  • "Estaba deseando salir de Movistar porque veía que no era mi sitio, que estaba perdiendo mi esencia y la posibilidad de evolucionar como ciclista".

Enrique Sanz (Orcoyen, 1989) ganó tres etapas en la Volta al Alentejo – “tres de cuatro”, que no es fácil y ha dado un paso importante en su carrera profesional, año en el que cumple su novena temporada al máximo nivel (29 años). Tras su paso por el Movistar Team y el Wilier, Enrique comienza su segunda temporada en el Euskadi Murias, equipo al que le ha brindado cuatro victorias como profesional y todas ellas en Portugal. Ahora sólo le falta repetir el triunfo en una carrera española como ya hizo en 2011 en las filas del Movistar al adjudicarse una etapa en la Vuelta a la Comunidad de Madrid.

El corredor vasco se muestra confiando de que puede ser un buen año tras hacer buenos entrenamientos y después de un 2018 que entre enfermedades y buenas posiciones sólo obtuvo una victoria (fue 3º en Madrid, 5º en Itzulia, 3º en Castilla y León, 2º en Portugal y 6º en Cataluña, en diferentes etapas). La Guía del Ciclismo entrevista al ciclista del Euskadi Murias tras sus victorias en Portugal.

Tres victorias en Alentejo, ¿esperabas hacerlo tan bien?

Íbamos con la idea de ganar, pero nunca te esperas ganar tres de cuatro.

¿Estamos ante un nuevo talento cazaetapas?

Tampoco hay que precipitarse, simplemente seguir trabajando en esa línea. Soy el mismo que hace 15 días o el que ha dado cien mil millones de veces al palo. Simplemente seguiremos trabajando con un poco más de confianza, intentar hacerlo bien y ya llegarán los resultados.

¿Te encuentras mejor que otros años o simplemente ha sido casualidad?

No es que me encuentre mejor ni peor. Ya voy teniendo unos años, estoy en la madurez ciclista, lo que pasa que el 2017 fue muy nulo. Vengo de un año y algo estando medio malo, con algún virus y sin haber tenido un calendario bueno. El año pasado ya pude hacer un calendario muy bueno y creo que me puedo estabilizar otra vez en mi nivel. Simplemente he llegado a la madurez ciclista y estos triunfos aportarán más solidez.

Se te da bien Portugal, el año pasado victoria en la Volta, que rompió siete años de sequía. ¿Qué importancia tuvo este triunfo en tu carrera?

Sin duda fue una liberación mental. Gané estando el año en Inglaterra pero no era UCI. Lo que sí me ha influido fue esa victoria de Portugal, que creo que me ha dado cierta liberación. Siete años sin ganar es tiempo; son siete años intentándolo, sin bajar los brazos, y creo que es mucho tiempo.

Después de este gran inicio, con las victorias en Portugal y rozar una etapa en Andalucía, ¿cambia un poco los objetivos que tenías marcados con el Euskadi para la temporada?

La idea principal que yo tenía era llegar a la Itzulia al 100%. Estamos trabajando en ello, todavía nos quedan dos semanas para afinar el punto de forma. Vamos a ver si podemos llegar al 100% físicamente, porque mentalmente vamos al 200% después de estas victorias.

 ¿Qué objetivo os ponéis en País Vasco? ¿Habéis hablado de ello?

Sí, personalmente tengo dos etapas marcadas, la segunda y la tercera. Hay que ser realistas también, nosotros somos lo que somos, y ganar sería todo un lujazo con todos los corredores de nivel que van. Pero lo que tenemos que tener claro es que no es imposible, son humanos como nosotros. Difícil, mucho; pero no imposible.

¿Si podemos ganar una etapa? Pues ojalá. Ese tiene que ser el objetivo, pero con los pies en el suelo.

El año pasado conseguisteis ocho victorias, este lleváis tres, ¿qué reto os marcáis? 

Seguir exigiéndonos ese nivel del año pasado. Llegar a una Vuelta a España y volver a ganar una etapa sería todo un reto. La idea es ir a la Itzulia a por una etapa, ir a a cualquier carrera importante a conseguir una etapa.

Las generales quedan más para hombres como Bizkarra u Óscar Rodríguez, que sí que lo van a hacer bien, pero ganar es muy complicado. Así que yo creo que el objetivo debe ser ganar etapas allá donde vayamos.

Sanz Altenjo
Sanz

¿Qué plan de carreras tienes?

Ahora voy a correr dos clásicas en Francia, después Itzulia, Turquía, Castilla y León, Madrid, Aragón y Luxemburgo. Ese es el calendario (bastante completo).

¿Esperas tener la oportunidad de disputar tu primera gran vuelta?

Sí, sí, está claro. Pero todavía no es un objetivo que me marque, el correr una vuelta. Y sí voy no es a participar, es porque estoy muy bien y porque tengo alguna ‘X’ puesta. Participar no es lo mío, entonces si voy es porque estoy muy bien. Si estoy al 70% yo soy el primero que no va a querer ir. No voy a ir a participar o a acabarla. No es mi estilo.

Esta es tu segunda temporada en el Murias, ¿Cómo te ves en el equipo?

Poco a poco, carrera a carrera, resultado a resultado, me van conociendo un poco y me van valorando más allá de los resultado deportivos, porque ya me lo han recalcado más de una vez. Tengo esa ‘etiqueta’ de veterano (aunque tengo 29 años), pero hacer un poco de apoyo a los jóvenes es algo que me llena y en el equipo me lo valoran. Me valoran más allá de los resultados ciclistas y eso es importante.

Antes pasaste una mala racha en todo ese camino por categorías Continental con el Team Raleigh-GAC, y algunas dificultades para encontrar equipo… ¿Cómo es ese lado frío del ciclismo?

Sí, yo lo he vivido. La gente se olvida rápido. Cuando estás arriba todo el mundo te llama, los periodistas te piden entrevistas y demás, pero cuando estamos abajo aquí no llama ni Dios. Esto es así, hay que asumirlo y punto. Esto es una trayectoria de 15 años y cuando deje la bici va a pasar como cuando estás abajo, que no se va a acordar de ti nadie. Hay que asumirlo, no pasa nada.

En esa situación, el único que se ha sacado para delante he sido yo mismo. Es algo natural, tampoco te peleas con la vida, lo entiendes y ya está.

El español Enrique Sanz (Euskadi Murias) entrando en la meta de Viana do Castelo (Foto: Euskadi Murias).

Y más después de haber estado tantos años en Movistar, ¿se siente el ciclista un poco huérfano tras salir de un equipo World Tour referente?

La verdad que estaba deseando salir porque veía que no era mi sitio, que estaba perdiendo mi esencia y la posibilidad de evolucionar como ciclista. Simplemente lo asumí y busqué la salida cuando pude, lo que pasa es que fue un año con dos lesiones importantes, que me llevaron a no tener ningún resultado, y sumado al estrés de los italianos, que no entienden muy bien las cosas, pues me encontré con un 2017 en el que tuve que buscar equipo en marzo. Por suerte lo encontré, y con el apoyo de Odriozola que en 2018 me cogía sí o sí.

Gari Bravo también nos habló de la confianza de Odriozola, ¿qué importancia tiene esto en el crecimiento del Euskadi en estos años?

El gran éxito del equipo está en todo el staff que hay detrás, que nos cuidan. No solo Jon, sino Muriel, Rubén… Nos cuidan y saben sacar lo mejor de nosotros; ese es el gran éxito del equipo, a parte de que haya un gran nivel de corredores. Pero salvando las distancias económicas con otros equipos, ese punto extra lo sabe hacer muy bien el equipo.

De nuevo otras vez estarás pendiente del futuro al final de esta temporada, que acabas contrato con el Murias, ¿cuál es tu plan para el próximo curso?

Lo que me gustaría principalmente es que este proyecto cogiese el peso que se merece y poder recompensar, no solo a los ciclistas, sino también a todos los que están trabajando detrás. Eso es lo que a mí me gustaría, pero bueno, en eso solo puedo hacer un cosa: ganar carreras. En eso me voy a centrar; lo demás vendrá solo.

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