Giro de Italia 2019

Giro de Italia 2019

El Giro de Italia del año 2019 inaugurará el tramo central y más trascendental de la temporada ciclista profesional. En 2019 se celebra la edición número 102 de la gran competición italiana, y lo hará con algunas novedades, como que el campeonato no concluirá en Roma, sino en Verona, y que este año la prueba no pasará por ninguna isla del país mediterráneo, disputándose íntegramente en la península itálica.

A diferencia del año anterior, cuando la competición arrancó en Israel, el Giro 2019 no tendrá un paso destacado por ningún otro país que el italiano, a excepción de algunas pequeñas incursiones por la frontera suiza en su paso por los Alpes. La carrera comenzará el sábado 11 de mayo en la ciudad de Bolonia con una contrarreloj de 8 kilómetros y después mantendrá una línea llana a través de las regiones centrales de Italia.

Los Apeninos el esprint y un homenaje al genio Leonardo Da Vinci, en el 500 aniversario de su muerte, serán los principales atractivos en las etapas inciales. Desde la Toscana y a través de la región de Maremma, la ruta de la cuarta etapa llegará a la región del Lazio y terminará en Frascati, con un final ligeramente cuesta arriba, ideal para los finalizadores.

La etapa cinco va desde Frascati a Terracina y es otra gran oportunidad para los velocistas antes de las etapas montañosas en los Apeninos. Cassino acoge la salida en la sexta jornada, que finaliza en San Giovanni Rotondo, después de una subida a dos kilómetros para el final. También pasará por L’Aquila, en la séptima etapa, rememorando un final de rampa al esprint que ya se ha vivido en las ediciones de 2005 y 2010.

Para el sábado 18 de mayo, el Giro se extiende desde Abruzzo hasta Pesaro con una etapa larga, de 235 km, con una final muy desafiante. Para la novena etapa, y antes de la primera jornada de descanso, los corredores se enfrentarán a la segunda contrarreloj individual. Una prueba de 34,7 kilómetros que parten de Riccione y van hasta el principado de San Marino, donde se complica la prueba con 12,2 kilómetros a una inclinación media del 4,5%, con puntos que alcanzan el 6,4%.

El martes 21 arranca la segunda semana de competición con un escenario completamente plano a través del Valle del Po, en la región de Emilia-Romagna, con 147 kilómetros entre Ravenna y Módena. Hay una alta probabilidad de que la décima etapa termine con un esprint en grupo, si no lo evita una fructífera escapada. El perfil llano se mantiene en la etapa 11, que comenzará en Carpi y terminará 206 kilómetros después, en Novi Ligure.

Laduodécima etapa hará un guiño a la victoria de Gino Bartali en 1949 con un recorrido similar al de aquella etapa, partiendo de Cuneo hasta Pinerolo. Una etapa corta pero exigente por un doble paso del muro de los Principios de Acaia (con pendientes de hasta el 20%) y el ascenso a Montoso, el primer paso de montaña de primera categoría de la edición.

La ruta continúa de Pinerolo a Ceresole Reale (lago Serrù) en la etapa 13, llegando hasta el valle de Orco en la región del Piamonte. El pelotón debe hacer frente primero al Colle del Lys, desde el lado de Val Susa, luego el Pian del Lupo (Santa Elisabetta) sube sobre Castellamonte y, por último, el ascenso final del Paso Nivolet hasta el Lago Serrù. La ruta se encuentra en una carretera complicada con inclinaciones que alcanzan máximos de 14-15%.

El sábado 25 presenta otra etapa ‘cinco estrellas’, empezando desde Saint-Vincent y terminando en Courmayeur. Los 131 kms presentan más de 4.000 metros de desnivel con cinco pasos de montaña: Verrayes, Verrogne, Truc d’Arbe (Combes) y St. Charles Hill preceden al final en el alto de Courmayeur donde, en 1959, Charly Gaul consiguió la malla rosa en su camino a la victoria.

Tras el desgaste de la decimocuarta etapa, espera la más larga de la carrera, 237 km desde Ivrea a Como. Los corredores se enfrentarán a la final ‘clásica’ de las últimas ediciones de Lombardía, con un recorrido por Madonna del Ghisallo, Colma di Sormano (sin escalar el muro), Civiglio y San Fermo, antes de la línea de meta en las orillas del lago Como, donde el pelotón descansará antes del tercer y último bloque de etapas.

El martes 28 de mayo arranca la semana definitiva del 102 Giro de Italia, con una de las pruebas más duras de la edición con 226 kilómetros de montaña entre Lovere y Ponte di Legno. Al día siguiente, los corredores se enfrentarán a las subidas de Naz y Terrible antes del largo ascenso final hacia el Estadio de Biatlón de Anterselva, que albergará el Campeonato Mundial de deportes de invierno en 2020.

Después llega una etapa entre Valdaora y Santa Maria di Sala de 220 kms. prácticamente llana e incluso con largos descensos que atraviesan Cortina d’Ampezzo, Longarone, Alpago, Vittorio Veneto, Conegliano y Noale, hasta el probable esprint final del grupo.

Las dos últimas etapas vuelven al perfil duro y aguerrido del Giro, con recorridos cortos y muy exigentes. Primero con un recorrido desde Treviso hasta San Martino di Castrozza que acaba en final en alto, y al día siguiente, el sábado 1 de junio, esperan las últimas montañas: un trazado con más de 5,000 metros de elevación, que incluye las subidas a la Cima Campo, Manghen Pass, Rolle Pass y el ascenso final de Croce d’Aune-Monte Avena.

La 102 edición del Giro de Italia finaliza con una contrarreloj individual (tercera de la competición) en la ciudad de Verona. El recorrido, de 15,6 km, transita por el famoso circuito de Torricelle. Una subida de 4,5 km, con una pendiente media del 5% y con algunas secciones más inclinadas. Después siguen 4 kilómetros de descenso hacia la Piazza Bra y la Arena de Verona, donde se coronará al ganador del Giro de Italia 2019.